Telefónica Flagship Store


Un punto de encuentro – Sistema multitáctil de gran formato

Cliente: Telefónica España

Proyecto: Telefónica Flagship Store

Fecha: Julio 2018

Ubicación: Madrid

El Desafío:

Con motivo de la reinauguración del histórico Edificio Telefónica en 2008, participamos en la creación de una instalación que desafió los límites técnicos de la época: una superficie interactiva multitáctil y múltiple usuario.

En aquel momento, la tecnología multitouch comercial estaba dando sus primeros pasos y se limitaba a formatos pequeños; lo más avanzado que existía en el mercado era el dispositivo de Microsoft, la Surface de 30 pulgadas y con una resolución de 1024x768px

Integración:

Un desafío adicional y crítico fue la integración de esta tecnología de gran formato en un entorno de alto valor histórico. Al tratarse de un edificio protegido, el proyecto exigía una instalación no invasiva.

Diseñamos la estructura de forma que fuera completamente autoportante y reversible, logrando implementar una solución de vanguardia sin realizar perforaciones ni alteraciones en la estructura original de la Gran Vía 28.

Este equilibrio entre el peso de la historia y el despliegue tecnológico permitió que la pieza se sintiera como una evolución natural del espacio, y no como una intrusión.

La Solución:

De la mano de GestureTek (con la colaboración de Francis MacDougall y Atid Shamaie), diseñamos y ejecutamos una estructura de retroproyección de 240 x 180cm con resolución Full HD. Esta escala era inédita para una interfaz interactiva en esa fecha.

Para lograr que una superficie de tales dimensiones fuera sensible al tacto, implementamos:

Interfaz Infrarroja: Un sistema basado en rayos láser infrarrojos que permitía, por medio de cámaras infrarojas, capturar múltiples puntos de contacto simultáneos sobre la gran pantalla.

Retroproyección: Una estructura a medida que garantizaba la nitidez de la imagen en gran formato.

El Resultado:

Logramos crear una de las superficies táctiles más grandes del mundo en su momento.

Esta pieza no solo fue el centro de atención de la reinauguración, sino que demostró que era posible escalar la interacción humana-computadora mucho más allá de los estándares comerciales de 2008, integrando vanguardia tecnológica en un entorno arquitectónico clásico.